Mi viaje comenzó escapando de un amor doloroso, con una esperanza que sólo se basaba en olvidar, disfrutar de unos días para mí, pensar lo mínimo y compartir momentos... y así fue como sucedió...mis acompañantes serían la ilusión y la soledad...una maleta, un casco, un tren... Jerez!
Sabes que nada salió como esperaba, que la ilusión pareció desmoronarse al llegar allí y encontrarme de lo que estaba huyendo, de lo que había dejado en Madrid...
Llegué al hotel, con mis bártulos, con mi sonrisa forzada, saludando a los conocidos y conociendo a los desconocidos...y allí ¡te encontré!
Tú...escondido tras una visera en medio de la noche...sentí que eras especial, que había algo que debía conocer de tí...tan misterioso...Nada se puso a mi favor para descubrir y saber que me tiraba hacia tí...unas breves palabras, unos gestos... todo se antojaba tan difícil... y te sentía a mi lado, me mirabas, te miraba, tan cerca y a la vez tan lejos... deseando cada minuto volverte a ver, saciarme de tí... ¡te deseaba!Y los días pasarón, las palabras siguieron siendo raquíticas y las miradas constantes...
Una tarde desapareció, me sentí libre y me deje conocer...¿cambié?
Madrid nos volvió a unir...una tarde, una noche, una madrugada...y así hasta " tenernos locos...hasta llegar al punto de vivir, buscando el mar andando por Madrid " ... tu y yo...
Te quiero... ¿hasta cuando y hasta donde llegará nuestro amor?
Gracias por devolverme la ilusión por amar.